A una dama que limpia los dientes

A una dama que limpia los dientes
Poema
Lope de Vega
Voz: Mercedes Menchero Verdugo
El Siglo de Oro
Música: Diego Ortiz (cc:by-sa-nc)
Duración: 1 : 32
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“Lucinda” o “Celia”, otra de las amantes del Féniz de los ingenios, era, en realidad, Micaela de Luján; mujer casada de la que se enamoró Lope y con la que tuvo cinco hijos. Era comedianta, pero se conoce más de ella por los documentos que por los versos que le dedicó el autor. Durante un tiempo, Lope firmaba anteponiendo la M (inicial de Micaela) a su propia firma.

A una dama que limpia los dientes

Gente llama la caja belicosa
cuando se dora y limpia la jineta,
y cuando la ballesta o la saeta,
señal es de la caza codiciosa:
cuando desnuda de la vaina ociosa
la espada el cortesano, honor le aprieta;
cuando se limpia el tiro o la escopeta,
señal es de la guerra sanguinosa;

y cuando el arco de marfil bruñido
de sus dientes Lucinda los despojos,
con la saeta de su lengua asido,

señal es que a matar y a dar enojos;
si no es arco del cielo que ha salido
a serenar la lluvia de mis ojos.

Lope de Vega

Siglo de Oro

Literatura Española

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Poesía

A una dama que le preguntó que tiempo corre

A una dama que le preguntó que tiempo corre
Poema
Lope de Vega
Voz: Mercedes Menchero Verdugo
Música: Luys de Milán (cc:by-sa-nc)
Duración: 1 : 39
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Apasionados y numerosos son los amoríos en la vida sentimental de Lope de Vega. Filis es el nombre ficticio de la primera mujer a la que amó, cuyo nombre real era Elena Osorio. Despechado porque esta se prendó de otro hombre, Lope le dedicó a ella y a su familia una serie de poemas difamatorios y burlescos, llenos de ironía, por lo que se le condenó a seis años de destierro.

El soneto pertenece a la obra Rimas humanas y divinas del Licenciado Tomé de Burguillos*.

* Heterónimo del autor y uno de los primeros antecedentes de dicha figura literaria en la historia de la literatura

A una dama que le preguntó que tiempo corre

El mismo tiempo corre que solía,
que nunca de correr se vió cansado;
deciros que es menor el que ha pasado,
demás de necedad, vejez sería;
o mayor o menor, hay noche y dia,
sube o declina, Filis, todo estado;
dichoso el rico, el pobre desdichado,
con que sabéis cuál fue la estrella mía.
Hay pleitos, y de aquestos grandes sumas,
trampas, mohatras, hurtos, juegos, tretas,
flaquezas al quitar, naguas de espumas;
nuevas mentiras, cartas, estafetas,
lenguas, lisonjas, odios, varas, plumas,
y en cada calle cuatro mil poetas.

Lope de Vega

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