El maestro Memling es un breve relato acerca del pintor flamenco Hans Memling (1430-1494). Se trata de la historia imaginaria que bien pudo acompañar a la creación de una de sus obras más famosas: el tríptico de los Ángeles músicos, encargado para revestir un órgano y que durante un tiempo estuvo ubicado en la iglesia de Santa María la Real, de Najera.
La narración cuenta cuál pudo ser la motivación del artista para crear dicho cuadro y a su alrededor aparecen personajes históricos como los Reyes Católicos, contemporáneos de Memling, quien era uno de los pintores favoritos de la reina Isabel de Castilla. Otro personaje fundamental, aunque en el cuento sólo se menciona su nombre, es Juan Cornago, músico que sirvió en la capilla de Fernando el Católico y cuya música es el tema principal que suena como fondo: el kyrie de la misa Ayo visto de la mappa mundi.
No se oyen los pasos en el corredor de la Muerte Manuel Arduino Pavón Voz y selección musical: Mercedes Menchero Verdugo Duración: 4 minutos FX: Audio-libro.com Colección: Nuevos Autores
El tambor del corazón a ritmo de danza macabra.
La crónica interior de la fatalidad más implacable, el intenso monólogo interior de una espera que se mueve rápidamente hacia el hombre que teme y piensa.
Los pasos de un condenado a muerte por el corredor que lleva a la meta aborrecida.
Paranoia de unos pasos sordos que sólo retumban en la mente, pasos que anuncia la mente.
Ahora que el fin es inevitable, sólo queda anticiparse a los hechos, conjurar el espanto. Hacer magia con el miedo.
Un condenado a muerte escapa por el corredor de la mente hacia el otro corredor de la muerte.
Sólo los verdugos se envalentonan con el silencio del tambor. (Manuel Arduino)
Soy el condenado a muerte. No puedo esperar nada más. Y sólo me queda esperar. No fueron claros. Gas, silla eléctrica, inyección, máquina del tiempo. Sólo me queda esperar hasta escuchar los pasos por el corredor de la muerte. Dar mis propios pasos por el corredor de la muerte. Me pesan los párpados. Pero quiero estar consciente. Que no me despierten los pasos atronadores. Que me despierte mi madre en la cama de la chinita. Y que me hable de papá. Del condenado de papá.
Me parece haber escuchado el ruido del viento. Una voz apagada. Debo estar volviéndome loco. No escucho los pasos por el corredor de la muerte y escucho las cosas muertas. La cama de material. La escupidera. Pero ni una palabra del condenado de papá.
La condenó a muerte a mi madre. Él tiene la culpa de todo. De mi destino. De este silencio y de estas voces. Tiene la culpa más grande de la tierra. Cuando escuche los pasos por el corredor de la muerte primero va a venir la culpa. La culpa del condenado de mi padre. Yo no lo maté solo. La culpa de mi padre me ayudó. La culpa, el ruido del viento, el susurro sucio de los condenados a muerte que atravesaron el corredor. Mi padre los mató a todos. La culpa de mi padre los barrió.
Oigo los pasos. Vienen por mí. Querría estar muerto para reírme de ellos. Para reírme de la expresión estúpida en la cara de los verdugos. Es sólo cuestión de tiempo. El que ríe último ríe mejor.
No se oyen los pasos. Es una tortura horrorosa. Creo que me va a estallar el corazón. Mejor así, así no les sirvo de carnada. Se van a tener que conformar con una bolsa de carbón y hielo.
La novela de Don Sandalio Jugador de Ajedrez Miguel de Unamuno Generación del 98 Voz: Mercedes Menchero Verdugo Duración: 1 hora 14 minutos Selección Musical: Mercedes Menchero Verdugo (cc:by-nc-sa)
Miguel de Unamuno nació en Bilbao en 1864. Fue rector de la Universidad de Salamanca, ciudad en la que falleció en 1936. Pensador original y escritor fecundo, su obra ha influido decisivamente en las nuevas generaciones literarias.
Este donquijotesco don Miguel de Unamuno -así le llamaba el poeta Antonio Machado- ha sido el hombre más representativo, quizá, de su generación, la del 98. En toda su extensa obra late el mismo empeño: remover ideas, despertar, sacudir las mentes adormiladas o adormecidas. Se le reconoce como una de las mentes más profundas y originales de Europa, y su obra ha sido traducida a los más diversos idiomas. Entre sus novelas destacan La Tía Tula, Abel Sánchez, Niebla, San Manuel Bueno, mártir. Como ensayista y filósofo escribió En torno al casticismo, Vida de don Quijote y Sancho, El sentimiento trágico de la vida y muchas otras más.
La novela de don Sandalio, jugador de Ajedrez
Un personaje anónimo se retira a vivir a un pueblo en el que no conoce a nadie y nadie le conoce a él. Entre partida y partida de ajedrez en el casino, va escribiendo cartas a un personaje llamado Felipe, en el que le cuenta la vida, que él mismo imagina, del hombre con el que juega . Felipe se las envía a Unamuno, pidiéndole a éste que escriba una historia con ellas.
¿Somos lo que otros sueñan de nosotros? ¿Existimos porque los demás nos sueñan?… Es la cuestión existencial que plantea Unamuno.
Fedor Dostoievski nació en Moscú en 1821, en el seno de una familia burguesa. Gran conocedor del alma humana, es uno de los más grandes novelistas de todos los tiempos. Falleció en San Petersburgo en 1881.
La policía secreta del zar acaba de detener a un grupo de revolucionarios. Entre ellos figura un joven escritor de aspecto débil y enfermizo, un tal Fedor Dostoievski, que tres años antes —estamos ahora en 1849— había publicado su primera novela, ¿as pobres gentes, con notable éxito. Los conspiradores son condenados a muerte. Sobre un carro, cargados de cadenas, el escritor y sus nueve compañeros son conducidos a la plaza Semenovsk, de San Peersburgo. Nieva suavemente y un viento helado azota a los reos. El oficial que manda el pelotón de ejecución da lectura a la sentencia, redoblan los tambores y los soldados preparan las armas. Un cosaco venda los ojos del novelista. Alguien solloza. De súbito, como un milagro, se oye un grito: «¡Alto!»
¿Qué es lo que ocurre? La sentencia ha sido conmutada en el último momento. Se perdona la vida a todos los condenados, y Dostoievski marcha desterrado a Siberia. Durante cuatro interminables años permanece en las heladas estepas asiáticas. Sufre los primeros ataques de epilepsia y parece imposible que su débil constitución pueda resistir la terrible dureza de la prisión. El escritor, sin embargo, resiste.
“Nuestro presidio —escribiría luego en su novela La casa de los muertos— estaba en el extremo de la ciudadela, dentro de las murallas. Si se mira por las rendijas de la empalizada, sólo puede verse un trozo de cielo y una elevada muralla de tierra cubierta por las altas hierbas de la estepa. Noche y día pasean por ella los centinelas, y el que mira se dice a sí mismo que pasarán años enteros y que verá por la misma rendija, siempre la misma muralla, siempre los mismos centinelas y el mismo rínconcito de cielo, no el que está encima de la pared, sino otro lejano y libre. Imaginaos un gran patio, de doscientos pasos de largo y cincuenta de ancho, rodeado por una empalizada hexagonal irregular, formada por estacas profundamente clavadas en tierra: tal es el recinto exterior del presidio. A un lado de la empalizada hay una gran puerta sólida y siempre cerrada, vigilada por centinelas, y que únicamente se abre cuando los presidiarios van al trabajo. Detrás de esa puerta está la luz, la libertad, viven gentes libres. Desde dentro de la valla imaginábamos todos ese mundo maravilloso, fantástico como un cuento de hadas. No era así el nuestro, pues no se parecía a nada conocido, y tenía sus costumbres, su aspecto y leyes especiales; era una casa muerta-viva, una vida sin analogías con la otra, poblada por hombres excepcionales…”
En 1854, al salir de la cárcel siberiana, Dostoievski no ha cancelado aún su pena. Todavía debe cumplir unos años de servicio militar obligatorio como soldado. Se casa y su fama como escritor va afirmándose cada vez más. Acosado por los acreedores, se ve forzado a escribir incesantemente. Tras ¿as pobres gentes, publica Humillados y ofendidos. La casa de los muertos y su obra cumbre, Crimen y castigo. En 1881 publicó ¿os hermanos Karamazov. La crítica universal considera hoy a Fedor Dostoievski como uno de los mejores novelistas de la historia de la literatura. El filósofo alemán Nietzsche dijo de él que «era la única persona que le había enseñado algo de psicología». Efectivamente, la penetración del escritor ruso llega a desvelar los más recónditos y oscuros misterios .del alma humana, demostrando al mismo tiempo una gran comprensión y simpatía por los humildes y desheredados de la fortuna. Su influencia se ha dejado sentir no sólo sobre la literatura rusa, sino también sobre la mundial.
Un árbol de Navidad y una boda
Este relato de Dostoyevski es un cuadro costumbrista que refleja a la alta burguesía de Petersburgo, a mediados del siglo XIX. En él, el autor narra las “maneras” de concertar una boda y los límites morales que se traspasan para conseguir el objetivo: un interés puramente económico y una prometida, niña aún, que pasa de estar bajo el dominio de su padre al de su marido. La habilidad descriptiva de Dostoyevski es aquí, como en todas sus obras, magistral, dibujando la psicología, tanto en caracteres como en actitudes de los personajes, de una forma impecable. A ello se añade la crítica sin ambages a la moral de su época, dando como resultado un retrato brutal de las “buenas familias” petersburguesas.
A una dama que limpia los dientes Poema Lope de Vega Voz: Mercedes Menchero Verdugo El Siglo de Oro Música: Diego Ortiz (cc:by-sa-nc) Duración: 1 : 32 Descarga gratis
“Lucinda” o “Celia”, otra de las amantes del Féniz de los ingenios, era, en realidad, Micaela de Luján; mujer casada de la que se enamoró Lope y con la que tuvo cinco hijos. Era comedianta, pero se conoce más de ella por los documentos que por los versos que le dedicó el autor. Durante un tiempo, Lope firmaba anteponiendo la M (inicial de Micaela) a su propia firma.
A una dama que limpia los dientes
Gente llama la caja belicosa cuando se dora y limpia la jineta, y cuando la ballesta o la saeta, señal es de la caza codiciosa: cuando desnuda de la vaina ociosa la espada el cortesano, honor le aprieta; cuando se limpia el tiro o la escopeta, señal es de la guerra sanguinosa;
y cuando el arco de marfil bruñido de sus dientes Lucinda los despojos, con la saeta de su lengua asido,
señal es que a matar y a dar enojos; si no es arco del cielo que ha salido a serenar la lluvia de mis ojos.
A una dama que le preguntó que tiempo corre Poema Lope de Vega Voz: Mercedes Menchero Verdugo Música: Luys de Milán (cc:by-sa-nc) Duración: 1 : 39 Descarga gratis
Apasionados y numerosos son los amoríos en la vida sentimental de Lope de Vega. Filis es el nombre ficticio de la primera mujer a la que amó, cuyo nombre real era Elena Osorio. Despechado porque esta se prendó de otro hombre, Lope le dedicó a ella y a su familia una serie de poemas difamatorios y burlescos, llenos de ironía, por lo que se le condenó a seis años de destierro.
El soneto pertenece a la obra Rimas humanas y divinas del Licenciado Tomé de Burguillos*.
* Heterónimo del autor y uno de los primeros antecedentes de dicha figura literaria en la historia de la literatura
A una dama que le preguntó que tiempo corre
El mismo tiempo corre que solía, que nunca de correr se vió cansado; deciros que es menor el que ha pasado, demás de necedad, vejez sería; o mayor o menor, hay noche y dia, sube o declina, Filis, todo estado; dichoso el rico, el pobre desdichado, con que sabéis cuál fue la estrella mía. Hay pleitos, y de aquestos grandes sumas, trampas, mohatras, hurtos, juegos, tretas, flaquezas al quitar, naguas de espumas; nuevas mentiras, cartas, estafetas, lenguas, lisonjas, odios, varas, plumas, y en cada calle cuatro mil poetas.
Dos de Mayo de 1808, 2 de Septiembre de 1870
Cuentos inverosímiles
Benito Pérez Galdós
Voz: Mercedes Menchero Verdugo
Duración: 17 Minutos
Música: Celestial Aeon Project (cc:by-nc-sa)
audiolibros gratis
Benito Pérez Galdós, el más grande novelista y cronista español del siglo XIX, nació en Las Palmas (Canarias) en 1843. Ingresó en la Real Academia y falleció en Madrid en 1920.
Galdós representa el punto culminante de la novela española del siglo XIX. Entre sus obras más famosas deben citarse Doña Perfecta, Fortunato y Jacinta y Marianela. Destacó también como dramaturgo; pero fue precisamente en sus Episodios nacionales donde desplegó con más brillantez sus insuperables dotes de narrador.
El Grupo Editorial www.audiolibro.org tiene el placer de publicar totalmente gratis este relato ambientado en el Madrid del 1808, donde una madre busca desesperadamente a su hijo Mundo. Una interesante reflexión sobre la Guerra y sobre el Hombre.
Luis de Góngora y Argote nació en Córdoba en 1561. Al final de su vida se ordenó sacerdote y fue nombrado capellán de honor de la Corte de Felipe III. Escribió letrillas, romances y dos extensos poemas: El Polifemo y Las Soledades. Murió en Córdoba de 1627.
Duélete de esa puente, Manzanares;
Mira que dice por ahí la gente
Que no eres río para media puente,
Y que ella es puente para muchos mares.
Hoy, arrogante, te ha brotado a pares
Húmedas crestas tu soberbia frente,
Y ayer me dijo humilde tu corriente
Que eran en marzo los caniculares.
Por el alma de aquel que ha pretendido
Con cuatro onzas de agua de chicoria
Purgar la villa y darte lo purgado,
Me dí ¿cómo has menguado y has crecido?
¿Cómo ayer te vi en pena, y hoy en gloria?
—Bebióme un asno ayer, y hoy me ha meado.
A una dama que consultaba astrólogos
Rima
Lope de Vega
Voz: Mercedes Menchero Verdugo
Duración: 1:43
Música: Lena Selyanina (cc:by-sa)
Audiolibro gratis
Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, nació en San Miguel Nepantla, México, 12 de noviembre de 1651 (o 1648, de acuerdo a algunas fuentes). Murió en Ciudad de México, un 17 de abril de 1695. Fue una religiosa católica, poeta y dramaturga novohispana. Por la importancia de su obra, recibió los sobrenombres de El Fénix de América y La décima Musa.