Fue en Chile en 1887, junto a Eduardo Poirier, cuando Rubén Darío escribió en diez días su primera novela, Emelina:
…diré que nuestra obra puede adolecer de los defectos consiguientes a la precipitación con que se hizo, mas es bien intencionada, sana y en mi opinión pertenece algénero que cuenta con más partidarios entre los que en Chile leen novelas y sobre todo entre lasdamas, cuyos gustos hemos tenido muy presentes al formar su trama y describir sus escenas…
[Extraído del Prólogo de Emelina]
Diez años después se publica El hombre de oro, una novela ambientada en la Roma antigua en tiempos del emperador Tiberio César, poco después de la muerte y resurrección de Cristo. Para algunos una novela inédita o inconclusa, pero exquisitamente ambientada y narrada con un final que dejará al lector lleno de expectación.
No se oyen los pasos en el corredor de la Muerte Manuel Arduino Pavón Voz y selección musical: Mercedes Menchero Verdugo Duración: 4 minutos FX: Audio-libro.com Colección: Nuevos Autores
El tambor del corazón a ritmo de danza macabra.
La crónica interior de la fatalidad más implacable, el intenso monólogo interior de una espera que se mueve rápidamente hacia el hombre que teme y piensa.
Los pasos de un condenado a muerte por el corredor que lleva a la meta aborrecida.
Paranoia de unos pasos sordos que sólo retumban en la mente, pasos que anuncia la mente.
Ahora que el fin es inevitable, sólo queda anticiparse a los hechos, conjurar el espanto. Hacer magia con el miedo.
Un condenado a muerte escapa por el corredor de la mente hacia el otro corredor de la muerte.
Sólo los verdugos se envalentonan con el silencio del tambor. (Manuel Arduino)
Soy el condenado a muerte. No puedo esperar nada más. Y sólo me queda esperar. No fueron claros. Gas, silla eléctrica, inyección, máquina del tiempo. Sólo me queda esperar hasta escuchar los pasos por el corredor de la muerte. Dar mis propios pasos por el corredor de la muerte. Me pesan los párpados. Pero quiero estar consciente. Que no me despierten los pasos atronadores. Que me despierte mi madre en la cama de la chinita. Y que me hable de papá. Del condenado de papá.
Me parece haber escuchado el ruido del viento. Una voz apagada. Debo estar volviéndome loco. No escucho los pasos por el corredor de la muerte y escucho las cosas muertas. La cama de material. La escupidera. Pero ni una palabra del condenado de papá.
La condenó a muerte a mi madre. Él tiene la culpa de todo. De mi destino. De este silencio y de estas voces. Tiene la culpa más grande de la tierra. Cuando escuche los pasos por el corredor de la muerte primero va a venir la culpa. La culpa del condenado de mi padre. Yo no lo maté solo. La culpa de mi padre me ayudó. La culpa, el ruido del viento, el susurro sucio de los condenados a muerte que atravesaron el corredor. Mi padre los mató a todos. La culpa de mi padre los barrió.
Oigo los pasos. Vienen por mí. Querría estar muerto para reírme de ellos. Para reírme de la expresión estúpida en la cara de los verdugos. Es sólo cuestión de tiempo. El que ríe último ríe mejor.
No se oyen los pasos. Es una tortura horrorosa. Creo que me va a estallar el corazón. Mejor así, así no les sirvo de carnada. Se van a tener que conformar con una bolsa de carbón y hielo.
El fardo Azul, cuentos en prosa Rubén Darío Modernismo Voz, edición y montaje: Jesús Rois Frey Duración: 12 Minutos Música: Jesús Rois Frey & Classiccat
Precio de la descarga : 1 Euro
Rubén Darío nació en Metapa (Nicaragua) en 1867. Este gran poeta asimiló todas la corrientes literarias de su época: simbolismo, parnasianismo, romanticismo, realismo… y las fundió en una sola, superando muchas de ellas y llegando a crear un movimiento poético, El Modernismo, que tendría como base la espiritualidad y la toma de conciencia de los problemas americanos y españoles. Darío fue, además, un innovador del lenguaje poético, al que dotó de colorido y sonoridad.
Entre sus obras destacan Azul, Prosas profanas, El canto errante y Cantos de vida y esperanza.
Murió en León de Nicaragua en 1916.
El fardo es el segundo de los cuentos pertenecientes a Azul; una historia conmovedora en muy poco tiempo que sin duda hará suspirar a toda aquella persona que se acerce al relato. Cuando éste termina, las palabras del genial autor se quedan flotando en la nebulosa de los pensamientos durante un buen rato dejando la sensación de que queremos más, de forma que se hace difícil escucharlo sólo una vez.
Indispensable.
Azul es una colección de cuentos y poemas publicada por primera vez en 1886, que marcará el comienzo del Modernismo Hispánico.
Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, conocida como Sor Juana Inés de la Cruz, nació en San Miguel Nepantla, México, 12 de noviembre de 1651 (o 1648, de acuerdo a algunas fuentes). Murió en Ciudad de México, un 17 de abril de 1695. Fue una religiosa católica, poeta y dramaturga novohispana. Por la importancia de su obra, recibió los sobrenombres de El Fénix de América y La décima Musa.
Seudónimo del autor: Juan del Páramo.
Nombre del autor: Jonathan Alexander España Eraso.
Introducción: Víctor Hugo.
Primer audiolibro de nuestra colección.
Texto
Quienquiera que tú seas, teme, en esa honda sima,
El roce de los vagos pasajeros del sueño…
¡Oh! ¡Los soplos! ¡Temed los soplos de la noche!
¿Adónde os arrebatan? Los cautivos de un sueño
se hacen sueño ellos mismos y caen, fatalmente,
en el enjambre negro de los rostros etéreos.
Víctor Hugo.