El Grupo Audiolibro.org tiene el placer de presentar esta adaptación sonora de otra magistral Novela Ejemplar de Cervantes: La Ilustre fregona. Constanza es una bella sirvienta que enamorará a dos mozos que rivalizarán para conseguir su amor. Al final nada es lo que parece. Una novela picaresca sobre los amores imposibles y el folclore español.
El personaje de esta historia, un mono arrancado de su hábitat por unos cazadores, acaba de cubrir en poco tiempo su evolución para convertirse en un ser humano racional. Después de un tiempo con sus maestros y formadores, el simio ha podido evitar vivir en un zoo. Ahora es capaz de hablar, de beber aguardiente e incluso es capaz de fumar en pipa. Prueba de los hechos, es este singular informe dirigido a la Academia de Ciencias.
He aquí una reflexión sobre la naturaleza humana y sus dependencias.
Las Mil y Una Noches: Historia del mercader y el efrit Cuento del primer jeique Traducción de Vicente Blasco Ibáñez Voz: Manuel Olarte Velasco Duración: 13 Minutos Música: Migel Konstantin and M. Westlund (cc:by-sa) FX: Audiolibro.org
Tercera entrega de la colección Las Mil y una noches que contiene dos capítulos más:
Primera Noche : Historia del mercader y el efrit (Arabian Nights)
Cuento del primer jeique.
Las Mil y una noches es quizá la obra más representativa de la Literatura Oriental y que más ha repercutido en las literaturas del mundo occidental, ya que contiene una extensa fuente de relatos, fábulas, leyendas e historias fantásticas que han servido de inspiración a muchos autores de ayer y de hoy.
Amor, locura, obsesión, belleza… son algunos de los temas que aparecen en esta obra de Bécquer, publicada en 1863, que se desarrolla en el escenario ficticio de un Toledo destruido. Con la llegada de un joven oficial a la ciudad comienza una breve, pero intensa leyenda, que como toda auténtica obra de arte que se precie va incrementando su ritmo interno hasta llegar a un sorprendente, pero irremediable desenlace.
Tomás de Iriarte y Nieves Ravelo nació en el Puerto de la Cruz (Tenerife) el 18 de septiembre de 1750. Fue poeta, ensayista, dramaturgo, músico y por supuesto, uno de los mejores fabulistas españoles. Muere en Madrid el 17 de septiembre de 1791.
Las fábulas
A mayores y pequeños nos entusiasman aquellos dibujos animados que el cine y la televisión nos ofrecen tan a menudo; en ellos podemos observar con toda Naturalidad cómo los animales cobran vida con voces humanas, hablan entre ellos, gritan, cantan y lloran, como si de personas se tratara. Mucho antes de que Walt Disney naciera, mucho antes de que la fotografía, el cine y la televisión se inventasen, existían ya libros y cuentos en los cuales los protagonistas eran animales: los primeros relatos de este tipo fueron escritos en la Antigüedad, y Esopo (siglo VII a.C.) es el padre de todos ellos; son relatos breves, por lo general en verso, que encierran una Moraleja. La mayoría de las fábulas escritas después de Esopo se pueden considerar variaciones de las de éste, pero muchas de ellas tienen tal gracia poética, y tal ingenio que pueden considerarse realmente originales. Este es el caso del maestro Iriarte, que nos deleita con fábulas literarias de fantástica calidad poética.
El Grupo Editorial Audiolibro.org tienen el placer de ofrecerles una selección de 35 fábulas, delicadamente adaptadas en esta versión sonora a través de la elegante voz de Carlos Alberto Lara Carranza.
La Metamorfosis La Transformación Franz Kafka Duración: 2 horas 16 Minutos Voz: David Tenreiro Martínez Música: Doc and WRMI (cc:by-sa) FX: Audiolibro.org Literatura del Absurdo
Tenemos el placer de ofrecerles la posibilidad de escuchar uno de los mejores relatos de Franz Kafka, La Metamorfosis, Verwandlung. Gregorio Samsa, un joven comerciante se despierta una mañana con la extraña sensación de haberse transformado en una especie de enorme insecto. Confuso y contrariado decide esconderse a los ojos de todo el mundo ya que se ha convertido en un ser detestable e incomprendido. Un estorbo incómodo.
En verdad, incómoda y angustiosa es la situación que nos describe Kafka en este relato magistralmente narrado por David Tenreiro Martínez para Audio-libro.com.
Hijo de un teniente coronel del ejército, nació por pura casualidad en Calatayud cuando su familia se trasladaba de Alicante a Vitoria. En la guerra carlista hirieron a su padre en la cabeza, que a consecuencia del daño cerebral perdió la razón, y la familia volvió a Alicante.
En esta ciudad pasó su infancia el futuro escritor; allí estudió la educación secundaria, aunque otros afirman que en realidad estudió en Madrid con los escolapios de Getafe.
Colaboró en el periódico El Liberal y publicó sus primeros poemas en la revista Edén. Estrenó su primer drama en 1888, escribió numerosas novelas, cuentos y piezas de teatro en prosa y verso.
Fundó con Ruperto Chapí, en 1889, la Sociedad de Autores, entidad precursora de la Sociedad General de Autores y Editores.
Dirigió el semanario Germinal (1897), que agrupaba a bastantes autores del Naturalismo, o más bien un grupo ecléctico de utopistas honestos, republicanos y anticlericales independientes que se auto-denominaba Gente nueva, disconforme con la sociedad española. Dicenta dirigió también el más importante de los diarios republicanos españoles de su época, El País. Volvió gravemente enfermo a Alicante y murió poco después; como ateo confeso, fue enterrado en el cementerio civil de San Blas. En la actualidad descansa en el cementerio alicantino de Nuestra Señora del Remedio, muy cerca de su buen amigo Antonio Rico Cabot.
El lobo
En la obra que presentamos “EL lobo” se dibuja perfectamente la situación marginal que el propio Dicenta vivió en su historia personal, perfectamente narrada a través de los presos en una cárcel. Metáfora clara de la sociedad en que vivió y vivimos todos, donde triunfa el sentimiento por encima de la desgarrada crueldad humana.
La variedad de personajes y el mensaje escondido de esta pieza, es una pincelada muy representativa de la obra de J.B. Dicenta , donde se ven claramente sus dotes como autor teatral y poeta.
Es, sin duda, una pequeña y bella muestra de un grandísimo autor de nuestra literatura.
Atentamente, Mayte Zapico, nieta de Pablo Zapico, actor que diera vida a «El lobo» en la película adaptada y dirigida por Joaquín Dicenta (hijo) allá por los años 20 del pasado siglo, nos envía estos documentos gráficos llenos de nostalgia y rebosantes de cariño, en los que podemos seguir los pasos de este inolvidable drama y los personajes que se implicaron en llevarlo a la gran pantalla,como Carmen Rico o el propio operador, J. Vandel.
Desde aquí nuestro agradecimiento para Mayte por enriquecer esta entrada con lo que sin duda forma parte de su vida, en sus recuerdos.
Caperucita Roja, La cenicienta, La bella durmiente, Riquet el del jopo, Pulgarcito, El gato con botas, El gallito de las veletas, Genoveva de Brabante, El rey Midas, La ratita blanca, El flautista de Hamelin, Rolando, Falada el caballo prodigioso, El músico maravilloso, Barba Azul… maravillosos cuentos que perduran y perduran con el paso del tiempo…
Tenemos el placer de regalarles otro cuento de Charles Perrault, Diamantes y reptiles, narrado por la cálida y dulce voz de Lola Acevedo Díaz. En esta ocasión hemos tenido el placer de contar con la colaboración de Chelo Alberti Cuesta para recrear una preciosa y delicada ambientación musical.
Fedor Dostoievski nació en Moscú en 1821, en el seno de una familia burguesa. Gran conocedor del alma humana, es uno de los más grandes novelistas de todos los tiempos. Falleció en San Petersburgo en 1881.
La policía secreta del zar acaba de detener a un grupo de revolucionarios. Entre ellos figura un joven escritor de aspecto débil y enfermizo, un tal Fedor Dostoievski, que tres años antes —estamos ahora en 1849— había publicado su primera novela, ¿as pobres gentes, con notable éxito. Los conspiradores son condenados a muerte. Sobre un carro, cargados de cadenas, el escritor y sus nueve compañeros son conducidos a la plaza Semenovsk, de San Peersburgo. Nieva suavemente y un viento helado azota a los reos. El oficial que manda el pelotón de ejecución da lectura a la sentencia, redoblan los tambores y los soldados preparan las armas. Un cosaco venda los ojos del novelista. Alguien solloza. De súbito, como un milagro, se oye un grito: «¡Alto!»
¿Qué es lo que ocurre? La sentencia ha sido conmutada en el último momento. Se perdona la vida a todos los condenados, y Dostoievski marcha desterrado a Siberia. Durante cuatro interminables años permanece en las heladas estepas asiáticas. Sufre los primeros ataques de epilepsia y parece imposible que su débil constitución pueda resistir la terrible dureza de la prisión. El escritor, sin embargo, resiste.
«Nuestro presidio —escribiría luego en su novela La casa de los muertos— estaba en el extremo de la ciudadela, dentro de las murallas. Si se mira por las rendijas de la empalizada, sólo puede verse un trozo de cielo y una elevada muralla de tierra cubierta por las altas hierbas de la estepa. Noche y día pasean por ella los centinelas, y el que mira se dice a sí mismo que pasarán años enteros y que verá por la misma rendija, siempre la misma muralla, siempre los mismos centinelas y el mismo rínconcito de cielo, no el que está encima de la pared, sino otro lejano y libre. Imaginaos un gran patio, de doscientos pasos de largo y cincuenta de ancho, rodeado por una empalizada hexagonal irregular, formada por estacas profundamente clavadas en tierra: tal es el recinto exterior del presidio. A un lado de la empalizada hay una gran puerta sólida y siempre cerrada, vigilada por centinelas, y que únicamente se abre cuando los presidiarios van al trabajo. Detrás de esa puerta está la luz, la libertad, viven gentes libres. Desde dentro de la valla imaginábamos todos ese mundo maravilloso, fantástico como un cuento de hadas. No era así el nuestro, pues no se parecía a nada conocido, y tenía sus costumbres, su aspecto y leyes especiales; era una casa muerta-viva, una vida sin analogías con la otra, poblada por hombres excepcionales…»
En 1854, al salir de la cárcel siberiana, Dostoievski no ha cancelado aún su pena. Todavía debe cumplir unos años de servicio militar obligatorio como soldado. Se casa y su fama como escritor va afirmándose cada vez más. Acosado por los acreedores, se ve forzado a escribir incesantemente. Tras ¿as pobres gentes, publica Humillados y ofendidos. La casa de los muertos y su obra cumbre, Crimen y castigo. En 1881 publicó Los hermanos Karamazov. La crítica universal considera hoy a Fedor Dostoievski como uno de los mejores novelistas de la historia de la literatura. El filósofo alemán Nietzsche dijo de él que «era la única persona que le había enseñado algo de psicología». Efectivamente, la penetración del escritor ruso llega a desvelar los más recónditos y oscuros misterios .del alma humana, demostrando al mismo tiempo una gran comprensión y simpatía por los humildes y desheredados de la fortuna. Su influencia se ha dejado sentir no sólo sobre la literatura rusa, sino también sobre la mundial.
Un árbol de Navidad y una boda
Este relato de Dostoyevski es un cuadro costumbrista que refleja a la alta burguesía de Petersburgo, a mediados del siglo XIX. En él, el autor narra las «maneras» de concertar una boda y los límites morales que se traspasan para conseguir el objetivo: un interés puramente económico y una prometida, niña aún, que pasa de estar bajo el dominio de su padre al de su marido. La habilidad descriptiva de Dostoyevski es aquí, como en todas sus obras, magistral, dibujando la psicología, tanto en caracteres como en actitudes de los personajes, de una forma impecable. A ello se añade la crítica sin ambages a la moral de su época, dando como resultado un retrato brutal de las «buenas familias» petersburguesas.
Obtuvo una cátedra de lengua francesa en el Instituto de Soria. Su obra está agrupada en Soledades, galerías y otros poemas, Campos de Castilla, Nuevas Canciones y Cancionero apócrifo de Abel Martín. En prosa escribió Juan de Mairena. Durante la guerra civil española tuvo que huir a Francia. Murió en un campo de concentración francés para refugiados en el año 1939. Los restos del poeta todavía descansan en el cementerio francés de Colliure.
La sobriedad y la sinceridad de las poesías de Machado, en las que aborda desde los temas más íntimos a las descripciones del austero paisaje castellano, lo acreditan como uno de los grandes poetas españoles contemporáneos. Machado logró imprimir a sus versos una hondura y una emoción poética difícilmente igualables: esto y su pesimismo respecto a la realidad española de su tiempo permiten clasificarlo entre los escritores de la Generación del 98.
Las encinas
¡Encinares castellanos en laderas y altozanos, serrijones y colinas llenos de oscura maleza, encinas, pardas encinas; humildad y fortaleza! Mientras que llenándoos va el hacha de calvijares, ¿nadie cantaros sabrá, encinares? El roble es la guerra, el roble dice el valor y el coraje, rabia inmoble en su torcido ramaje; y es más rudo que la encina, más nervudo, más altivo y más señor. El alto roble parece que recalca y ennudece su robustez como atleta que, erguido, afinca en el suelo. El pino es el mar y el cielo y la montaña: el planeta. La palmera es el desierto, el sol y la lejanía: la sed; una fuente fría soñada en el campo yerto. Las hayas son la leyenda. Alguien, en las viejas hayas, leía una historia horrenda de crímenes y batallas. ¿Quién ha visto sin temblar un hayedo en un pinar? Los chopos son la ribera, liras de la primavera, cerca del agua que fluye, pasa y huye, viva o lenta, que se emboca turbulenta o en remanso se dilata. En su eterno escalofrío copian del agua del río las vivas ondas de plata. De los parques las olmedas son las buenas arboledas que nos han visto jugar, cuando eran nuestros cabellos rubios y, con nieve en ellos, nos han de ver meditar. Tiene el manzano el olor de su poma, el eucalipto el aroma de sus hojas, de su flor el naranjo la fragancia; y es del huerto la elegancia el ciprés oscuro y yerto. ¿Qué tienes tú, negra encina campesina, con tus ramas sin color en el campo sin verdor; con tu tronco ceniciento sin esbeltez ni altiveza, con tu vigor sin tormento, y tu humildad que es firmeza? En tu copa ancha y redonda nada brilla, ni tu verdioscura fronda ni tu flor verdiamarilla. Nada es lindo ni arrogante en tu porte, ni guerrero, nada fiero que aderece su talante. Brotas derecha o torcida con esa humildad que cede sólo a la ley de la vida, que es vivir como se puede. El campo mismo se hizo árbol en ti, parda encina. Ya bajo el sol que calcina, ya contra el hielo invernizo, el bochorno y la borrasca, el agosto y el enero, los copos de la nevasca, los hilos del aguacero, siempre firme, siempre igual, impasible, casta y buena, ¡oh tú, robusta y serena, eterna encina rural de los negros encinares de la raya aragonesa y las crestas militares de la tierra pamplonesa; encinas de Extremadura, de Castilla, que hizo a España, encinas de la llanura, del cerro y de la montaña; encinas del alto llano que el joven Duero rodea, y del Tajo que serpea por el suelo toledano; encinas de junto al mar ?en Santander?, encinar que pones tu nota arisca, como un castellano ceño, en Córdoba la morisca, y tú, encinar madrileño, bajo Guadarrama frío, tan hermoso, tan sombrío, con tu adustez castellana corrigiendo, la vanidad y el atuendo y la hetiquez cortesana!… Ya sé, encinas campesinas, que os pintaron, con lebreles elegantes y corceles, los más egregios pinceles, y os cantaron los poetas augustales, que os asordan escopetas de cazadores reales; mas sois el campo y el lar y la sombra tutelar de los buenos aldeanos que visten parda estameña, y que cortan vuestra leña con sus manos.
A una dama que limpia los dientes Poema Lope de Vega Voz: Mercedes Menchero Verdugo El Siglo de Oro Música: Diego Ortiz (cc:by-sa-nc) Duración: 1 : 32 Descarga gratis
«Lucinda» o «Celia», otra de las amantes del Féniz de los ingenios, era, en realidad, Micaela de Luján; mujer casada de la que se enamoró Lope y con la que tuvo cinco hijos. Era comedianta, pero se conoce más de ella por los documentos que por los versos que le dedicó el autor. Durante un tiempo, Lope firmaba anteponiendo la M (inicial de Micaela) a su propia firma.
A una dama que limpia los dientes
Gente llama la caja belicosa cuando se dora y limpia la jineta, y cuando la ballesta o la saeta, señal es de la caza codiciosa: cuando desnuda de la vaina ociosa la espada el cortesano, honor le aprieta; cuando se limpia el tiro o la escopeta, señal es de la guerra sanguinosa;
y cuando el arco de marfil bruñido de sus dientes Lucinda los despojos, con la saeta de su lengua asido,
señal es que a matar y a dar enojos; si no es arco del cielo que ha salido a serenar la lluvia de mis ojos.
A una dama que le preguntó que tiempo corre Poema Lope de Vega Voz: Mercedes Menchero Verdugo Música: Luys de Milán (cc:by-sa-nc) Duración: 1 : 39 Descarga gratis
Apasionados y numerosos son los amoríos en la vida sentimental de Lope de Vega. Filis es el nombre ficticio de la primera mujer a la que amó, cuyo nombre real era Elena Osorio. Despechado porque esta se prendó de otro hombre, Lope le dedicó a ella y a su familia una serie de poemas difamatorios y burlescos, llenos de ironía, por lo que se le condenó a seis años de destierro.
El soneto pertenece a la obra Rimas humanas y divinas del Licenciado Tomé de Burguillos*.
Heterónimo del autor y uno de los primeros antecedentes de dicha figura literaria en la historia de la literatura
A una dama que le preguntó que tiempo corre
El mismo tiempo corre que solía, que nunca de correr se vió cansado; deciros que es menor el que ha pasado, demás de necedad, vejez sería; o mayor o menor, hay noche y dia, sube o declina, Filis, todo estado; dichoso el rico, el pobre desdichado, con que sabéis cuál fue la estrella mía. Hay pleitos, y de aquestos grandes sumas, trampas, mohatras, hurtos, juegos, tretas, flaquezas al quitar, naguas de espumas; nuevas mentiras, cartas, estafetas, lenguas, lisonjas, odios, varas, plumas, y en cada calle cuatro mil poetas.
Escrita en 1863, cuando el movimiento del Realismo comenzaba a estar en auge, “La promesa” es un ejemplo más de esa prosa poética de Bécquer que se resiste a olvidar el Romanticismo y los temas que más atormentaban a los seguidores de este movimiento, como son, entre otros, el amor asociado al sufrimiento y la fascinación por la muerte y lo sobrenatural. Se refleja también, en gran medida, su pasión por la pintura pues las palabras que utiliza en sus descripciones narrativas son como pinceles dibujando sobre un lienzo cada escena que su imaginación creó, encuadrada en la realidad castellana que tanto le atraía. En esta obra nos hace viajar a la época medieval y a los campos de Soria, donde el Conde de Gómara, antes de marchar a la guerra y haciéndose pasar por escudero del conde, hace una promesa de casamiento a su amada Margarita y jura que la cumplirá cuando regrese de combatir a los infieles y haya conseguido un poco de gloria para su oscuro nombre. Pero como reza el estribillo del romance “La mano muerta… Mal haya quien en promesas de hombre fía».
Tenemos el placer de presentarles otra Leyenda de Gustavo Adolfo Bécquer, El Miserere, publicada en 1862.
Ambientada en la abadía Fitero (Navarra), durante la noche de Jueves Santo, el autor nos narra una misteriosa historia sobre creencias y supersticiones de las gentes en el medievo, con un exquisito enfoque romántico y con un lirismo propio de la más refinada poesía.
Rubén Darío nació en Metapa (Nicaragua) en 1867. Este gran poeta asimiló todas la corrientes literarias de su época: simbolismo, parnasianismo, romanticismo, realismo… y las fundió en una sola, superando muchas de ellas y llegando a crear un movimiento poético, El Modernismo, que tendría como base la espiritualidad y la toma de conciencia de los problemas americanos y españoles. Darío fue, además, un innovador del lenguaje poético, al que dotó de colorido y sonoridad.
Entre sus obras destacan Azul, Prosas profanas, El canto errante y Cantos de vida y esperanza.
Murió en León de Nicaragua en 1916.
El fardo es el segundo de los cuentos pertenecientes a Azul; una historia conmovedora en muy poco tiempo que sin duda hará suspirar a toda aquella persona que se acerque al relato. Cuando éste termina, las palabras del genial autor se quedan flotando en la nebulosa de los pensamientos durante un buen rato dejando la sensación de que queremos más, de forma que se hace difícil escucharlo sólo una vez.
Indispensable.
Azul es una colección de cuentos y poemas publicada por primera vez en 1886, que marcará el comienzo del Modernismo Hispánico.
Cartas a Lucilio Carta II Lucio Anneo Séneca Voz: Julia Fernández Ruiz Duración: 3:30 Música: Walter Mazzaccaro (cc:by-sa-nc) Fuente del texto: Wikisource Imagen : Creative Commons by gnuckx
Lucio Anneo Séneca es el filósofo y pensador español más destacado del Imperio romano. Nació en Córdoba el año 4 d. de C. Muy pronto se trasladó a Roma con su familia, donde recibió una esmerada educación. Se dedicó a la abogacía, destacando por sus extraordinarias dotes de orador. Se libró de la sentencia de muerte en tiempos de Calígula y con el Emperador Claudio fue desterrado a Córcega durante ocho años. Regresa cuando Agripina, la segunda esposa del Emperador, le reclama para hacerse cargo de la educación de su hijo, el joven Nerón. Una vez que éste llega al trono, Séneca desempeña un gran papel como consejero suyo. Fue de nuevo acusado de conjura ante Nerón por envidiosos de su elevado puesto y su fabulosa fortuna. Ante la nueva condena de muerte, Séneca se suicida cortándose las venas y bebiendo la cicuta que le daban a los reos. Tuvo una muerte estoica, de acuerdo con su propia doctrina filosófica.
Las Cartas a Lucilio, en latín Epistulae Morales ad Lucilium, Son 124 epístolas dirigidas a un destinatario que podrían concentrar en Lucilio a todo el público general. Aunque las Cuestiones Naturales de Séneca están dedicadas a un tal Lucilio, no está claro si es el mismo que el destinatario de las Cartas. Lo único cierto es que se ignora si realmente existió, y de haber existido, quién fue.
Muchas de las observaciones y conclusiones que contienen estas cartas podrían aplicarse a las inquietudes del mundo actual y constituyen un verdadero tratado de dirección espiritual. Para Séneca, aunque todos los hombres necesitan de la filosofía, no todos pueden dedicarse a ella; por eso es obligación del sabio enseñar a los demás.
En la carta seleccionada para su lectura en Audio-libro.org, el Filósofo habla de la constancia como una virtud a cultivar. También invita a reflexionar antes de cambiar de decisiones y nos deja alguna cita maravillosa sobre la riqueza y nuestro –a veces- excesivo afán de acumular.
Cartas a Lucilio – Carta 2
de Lucio Anneo SENECA
Traducción del latín y notas por Antonius Djacnov (2009)
Séneca a su Lucilio saluda,
Por lo que me escribes y por lo que escucho, albergo buenas esperanzas respecto de tí: no te dispersas ni te inquietas por cambiar de lugar de vida. Tal agitación resultaría de un ánimo enfermizo: la primera muestra de un espíritu equilibrado es la la facultad de situarse y permanecer en sí mismo.
Por otra parte presta atención que tu afán de múltiples autores y de todo tipo de lecturas no conlleve algo de vago e inestable. Es el talento probado lo que debes alojar y nutrir para asentar lo fidedigno en tu espíritu. En ningún lado está aquel que está en todos lados. La vida de peregrinaje trae aperejada muchos anfitriones y ningún amigo. Lo mismo acontece inevitablemente a quien, en lugar de aplicarse a profundizar un autor de talento, sobrevuela varios agitada y precipitadamente.
No aprovecha ni nutre el cuerpo el alimento que ni bien consumido es regurgitado. Nada obsta más a la salud que el cambio frecuente de remedios, no cicatriza la herida en la que se ensayan curaciones ni crece el árbol que frecuentemente se trasplanta. Nada es tan perdurable que pueda aprovecharse simplemente de pasaje. Mantente alejado de plétora de libros: si no puedes leeer todo lo que puedas poseer, suficiente te sea poseer lo que puedas leer.
A veces – dices – quiero hojear tal libro, a veces tal otro. Empalagarse con muchas cosas es lo propio de los estómagos hastiados. Lo mucho y lo muy diverso, no nutre: contamina. Cíñete a los genios reconocidos y si para distraerte te complaces con lecturas diversas, retorna siempre a los primeros. Emprende cotidianamente algo contra la pobreza, algo contra la muerte y no menos contra otras calamidades. Luego de andar camino, procúrate un extracto para reflexionar en dicho día.
Yo mismo hago tal cosa: de lo mucho que leo siempre retengo algún pasaje. El de hoy día proviene de Epicuro (suelo transitar en el campo adverso, pero no en tanto que tránsfuga sino como explorador):
«honorable » – dice – «es la pobreza feliz».
Pero en tal caso, si feliz, no puede aquella denominarse pobreza: no es pobre aquel que poco posee, sino aquel que mucho ambiciona. ¿Qué importa, en efecto, cuánto se detiene en arcas, cuánto se acumula en graneros, el ganado que se posee o el dinero colocado a interés, si se codicia lo de otro, si no es lo que ya se tiene lo que cuenta sino aquello que se estima deber tener?
Me preguntas cuál debería ser la medida de la riqueza: primero tener lo necesario, luego lo suficiente.
Veinte mil leguas de viaje submarino Jules Verne Voz: Juan Víctor Sánchez Pérez Duración: 6 horas 43 Minutos Música: Zero project, Doc, Alexander Blu, Alexandr Fedorov, Aufklarung, Shane D Rymer and Terraws (cc:by-sa) FX: Audiolibro.org
El 24 de julio de 1958, el submarino atómico Nautilus partió de la base de Honolulú con 116 hombres a bordo. El 13 de agosto del mismo llegó a Portland (Gran Bretaña), tras haber navegado por debajo del casquete polar ártico y haber recorrido 2.900 kilómetros. Cien años antes, en la imaginación del novelista francés Julio Verne, otro submarino, llamado también Nautilus, había realizado ya un viaje similar, navegando 20000 leguas por debajo del océano y cruzando por debajo de los hielos del Polo Sur.
El profesor francés Aronnax representa a su país a bordo del Abraham Lincoln, buque que va a intentar destruir un monstruo marino que ya ha hundido a varios barcos.
El profesor y su criado Consejo recorren los mares y, tras varios meses de búsqueda, divisan en el océano Pacífico al alucinante cetáceo, el cual, arponeado y cañoneado por el buque de guerra, lo ataca y destruye al chocar con él. El profesor, su criado y un arponero canadiense caen al mar y, después de nadar a la deriva, en plena noche, tropiezan con una extraña superficie de metal que resulta ser el lomo del monstruo; pronto descubren que no es tal, sino un extraño submarino, en el que son encerrados por orden de su aún más extraño dueño; éste se presenta como el capitán Nemo, quien les notifica que ya no podrán nunca salir del artefacto, aunque podrán gozar de todas las comodidades que en él hay y de lo que a través de él verán. Así, emprenden un viaje en un moderno submarino movido por electricidad y desde el cual pueden contemplar a los habitantes del mar, su fauna y su flora, sus paisajes y sus misterios.
Veinte mil leguas recorren en este maravilloso viaje submarino, durante el cual tienen oportunidad de visitar los galeones españoles hundidos ante la bahía de Vigo, de recorrer las portentosas ruinas de la Atlántida y de asistir a una original cacería en el fondo del mar, provistos de escafandras y de fusiles eléctricos. Atraviesan el estrecho de Torres y el istmo de Suez por pasos submarinos y llegan incluso a …
Nuria Ruiz de Viñaspre nació el 13 de agosto de 1969 en Logroño. Actualmente trabaja como editora de textos en el Grupo Anaya.
Ha publicado títulos como “El mar de los suicidas” (1999), “Desvaríos subterráneos” (2001), “El campo de tus sueños rojos” (2003), “Ahora que el amor se me instala” (2004), “La geometría del vientre” (2008), “El pez místico” (Olifante, 2009) y “Tablas de carnicero” (2010). Próximo trabajo, “Órbita cementerio” (2011).
Ha sido finalista en diversos premios de poesía. En 2004 ganó el XX Premio de Poesía Ciudad de Tudela (Navarra). Algunas de sus obras han sido traducidas al portugués, al inglés y al persa.
Ha intervenido en diversos Festivales de Poesía. Parte de su trabajo se puede encontrar en revistas literarias así como en diversas antologías. Su obra está incluida en el Diccionario de Autores de la Cátedra de Miguel Delibes.
Tablas de carnicero es una gran metáfora. No es un libro que hable de comer o no comer carne, habla de la ética humana. En “Tablas de carnicero” la protección a la vaca significa no sólo proteger a la vaca; significa proteger TODO lo que vive y es indefenso o débil en el mundo. Muestra una analogía entre las reses y los individuos de una sociedad donde los débiles son tratados con la misma crueldad con la que la sociedad trata a los animales.
La célebre rana saltarina del distrito de Calaveras Mark Twain Voz: Carlos Alberto Lara Carranza Duración: 16 Minutos Música: Manuel Frey (cc:by-sa) Humor
Mark Twain es el seudónimo de un escritor norteamericano llamado Samuel Langhome Clemens, nacido en Florida en 1835. Fue impresor, minero, periodista y, principalmente, un gran humorista. Además de Las aventuras de Tom Sawyer, escribió Las aventuras de Huckleberry Finn, que es una continuación de la primera.
Murió en Redding, Connecticut, en 1910.
La célebre rana saltarina del distrito de Calaveras es un divertido e ingenioso relato publicado en 1865. Esperamos que esta adaptación sonora sea del agrado de todo el mundo.
Ley 50/1997, de 27 de noviembre, del Gobierno
BOE 285/1997 de 28 de Noviembre de 1997
Voz: Antonio Abenójar Moya
Duración: 46 Minutos
42 Ficheros navegables por títulos, capítulos, disposiciones y artículos Colección: Textos Legales
Desde la aprobación de la Constitución Española en 1978, puede observarse, con satisfacción como su espíritu, principios y articulado han tenido el correspondiente desarrollo normativo en textos de rango legal, impulsando un período de fecunda producción legislativa para incorporar plenamente los principios democráticos al funcionamiento de los poderes e instituciones que conforman el Estado Español.
En efecto, el conjunto de los poderes y órganos constitucionales han sido objeto de leyes que, con posterioridad a la Constitución, establecen las pautas de su organización, competencia y normas de funcionamiento a la luz de la norma vértice de nuestro ordenamiento democrático.
Existe, sin embargo, un relevante ámbito de los poderes constitucionales al que todavía no ha llegado el desarrollo legal de la Constitución. Tal es el caso del núcleo esencial de la configuración del poder ejecutivo como es el propio Gobierno. En efecto, carece todavía el Gobierno, como supremo órgano de la dirección de la política interior y exterior del Reino de España, de texto legal que contemple su organización, competencia y funcionamiento en el espíritu, principios y texto constitucional. Tal es el importante paso que se da con la presente Ley.